Síntomas de flebitis que no deben subestimarse: prevención y remedios.

Fragilidad capilar y flebitis: riesgos y prevención para la salud de las piernas

Sin duda, quienes tienen un sistema circulatorio frágil son más propensos a sufrir de flebitis, una condición patológica que, si no se diagnostica y trata correctamente, puede conllevar graves complicaciones.

De hecho, es importante prestar atención a las diversas molestias en las piernas que pueden manifestarse al permanecer sentados durante mucho tiempo, como por ejemplo durante un viaje, pero también cuando se está obligado a permanecer de pie durante muchas horas.

Dra. Sarah Sternjakob

La opinión del experto:

«El estado flebítico», explica la Dra. Sarah Sternjakob, cirujana vascular de la clínica Rigenera de Como, «se produce cuando se inflama la parte interna de una vena, especialmente en casos de sedentarismo y deshidratación. Condiciones que pueden provocar un estado de hipercoagulabilidad y la formación de un trombo, es decir, un coágulo de sangre, convirtiéndose en una tromboflebitis».

«Atención, sin embargo, a no subestimar los síntomas, aunque es determinante conocer las causas para intervenir de manera específica y oportuna. Las tromboflebitis pueden afectar tanto a las venas superficiales como a las más profundas, ya sea en las extremidades inferiores o superiores. Si bien el cuadro clínico parece similar, las causas determinantes son muy diferentes entre sí. Lo cierto es que, en ambos casos, se presentan condiciones de dolor e hinchazón y, especialmente en el segundo caso, los coágulos de sangre pueden embolizarse».

Ilustración de problemas venosos

Cuando estos coágulos se rompen, pueden dirigirse hacia los pulmones provocando una embolia pulmonar, con consecuencias peligrosas precisamente porque ponen en riesgo la vida.

Pero, ¿cuáles son estos síntomas que no deben ignorarse?

Si bien en algunos casos pueden manifestarse dolor, enrojecimiento y sensibilidad en el área de la piel a lo largo de la vena superficial (que puede hincharse, picar, latir y arder), el problema puede dar lugar a protuberancias en la vena e hinchazón de una parte o de toda la extremidad afectada.

«Es importante adoptar una actitud preventiva en la medida de lo posible, para reducir los factores de riesgo como el tabaquismo, condiciones clínicas particulares, lesiones en las extremidades inferiores y superiores y, por último pero no menos importante, la inactividad. Es necesario controlar estados patológicos como la diabetes, la hipertensión y prestar especial atención durante el embarazo y la menopausia».

Por eso es importante mantenerse activo y utilizar medias de compresión graduada específicas para cada necesidad, con el fin de mejorar el flujo sanguíneo, pero también para aliviar el dolor y la hinchazón que, por lo general, crean molestias y dificultan la vida social; así como para reducir el riesgo de que la flebitis degenere y se desarrolle una trombosis venosa profunda. Sin duda, la clave adecuada para prevenir la aparición de flebitis es el movimiento constante y diario.

El movimiento es salud

Los pies son considerados nuestro segundo corazón. Por eso, al caminar o hacer footing, mejor aún si es con medias elásticas deportivas de compresión graduada, a través de nuestros pies logramos dar un impulso a la sangre que es empujada hacia arriba. De esta forma se contrarresta la fuerza de gravedad.

También la natación y el baile representan un remedio excelente no solo para evitar que la flebitis empeore, sino también de forma preventiva. Una hidratación correcta y regular ayuda a contrarrestar la posibilidad de formación trombótica. Por supuesto, tan pronto como sea posible, es recomendable elevar la extremidad afectada para reducir el estancamiento sanguíneo y favorecer su correcta circulación.